sábado, 19 de mayo de 2018

QUESADA REPUBLICANA. Una historia de Quesada durante la Segunda República y la Guerra Civil.


Vista general de Quesada (foto J.M. Carriazo)


Hace tiempo que empecé a juntar informaciones y noticias sobre la historia de Quesada durante la República y la Guerra Civil. La paulatina aparición de fuentes digitalizadas –hemerotecas, archivos públicos, fundaciones privadas, boletines y publicaciones oficiales, etc.-  amplió enormemente las fuentes accesibles. Poco a poco acumulé un volumen importante de información, que completé con el estudio de los documentos conservados en el archivo municipal. Puedo decir que, a pesar de las grandes lagunas que subsisten, por carencia mía o por escasez de datos, he conseguido formarme una idea general bastante aceptable de la República y la Guerra Civil en Quesada.

Barranco de la Canal (foto L. Garzón)
No es fácil hablar de este tema y menos en un ámbito pequeño como es un pueblo. Por un lado surge la tentación de hacer crónica de sociedad, de perderse  en el chisme, sobre antepasados, claro, porque pocos o quizás ninguno de los protagonistas sobrevive. El chisme siempre trae problemas. Por otro, hay otro riesgo más desagradable. Para hablar de este periodo hay que hacerlo de abuelos, de bisabuelos de gente actual. La tentación de actuar como si se estuviese en un juicio, actuando de fiscal, de abogado, de juez, es grande. Y errónea. La propia idea de abrir procesos ochenta años después es absurda. Bastantes hubo en su momento. Pero además, es imposible hacerlo porque sobre ningún “caso” hay las suficientes “pruebas” documentales como para condenar o absolver. Pero aunque parezca extraño, las cosas de varias generaciones atrás, referidas a personas que no se han conocido, se pueden sentir y razonar ahora sin distancia alguna, casi con el mismo apasionamiento que si hubieran sucedido ayer. Si a esto le añadimos las ideologías, o mejor dicho, los partidismos,  la cosa puede ser peliaguda.

Esta digresión la hago para explicar por qué he tardado tanto en contar lo que he averiguado de esa parte tan reciente e importante de la historia de Quesada: tenía la información y tenía dónde decirlo, este blog. Mi duda estaba en cómo decirlo, o si estaba bien decirlo, o si debía meterme en ese jardín. Poco a poco, y mientras seguía aumentando mi colección de datos, he llegado a la conclusión de que los riesgos son pocos siempre que se haga correctamente, diciendo solo lo que se puede acreditar y documentar y evitando los “ecos de sociedad”.

Además, haciéndolo así creo que resultará un trabajo histórico, aburrido para los no aficionados. A poca gente va a interesar y, por tanto, pocos podrán ofenderse.
  
El trabajo que anuncio lo empecé a escribir, pensando que lo hacía para nadie, o quizás para alguien todavía no nacido, que en el futuro se pudiera interesar por estos asuntos y me usara a mí como apoyo para escribir él su propia historia. Historia que, a su vez, escribiría para un sucesivo interesado formando una especie de cadena sin fin de historiadores aficionados, raros y solitarios.

Dibujo de Zabaleta en "El Adelantado de
Cazorla" 1935
Casi todo el trabajo de información y notas estaba resuelto y el hilo argumental planteado y analizado.  Me quedaba lo peor, lo que más pereza me da: redactar. Porque además de hacerlo razonadamente, hay que cuidarlo de manera que se entienda y que la estructura tenga orden y facilite la comprensión al lector. Son esas cosas tan difíciles de ver por uno mismo cuando uno lleva tantisimas horas metido, casi obsesivamente, en un asunto. Hay que cuidar los detalles, eso que se me da tan mal. Hay que comprobar que los criterios de presentación, notas, citas, etc. son iguales, que no faltan palabras ni letras, que las comas estén más o menos en su sitio, etc. Por suerte he tenido buena ayuda en esto y Rosi Sánchez Ortiz, Luís Garzón Cobo y José Javier García Sánchez se han tomado la molestia de revisar y corregir los borradores que les he presentado, eliminando faltas y errores y haciéndome atinadas sugerencias.

Cuando empecé a redactar, de inmediato comprendí que se me iban los tiempos, que si para dar a conocer este trabajo esperaba a concluirlo completo no acabaría nunca. Eternizarme tenía el riesgo de producir desánimo por no ver fruto en algo que se hace por gusto y para muy poca gente. Y con el desánimo es fácil dejar la cosa a medias. Para evitarlo pensé que lo mejor era dividir en dos partes esta historia.

La primera está dedicada a la República normalizada institucionalmente, es decir, sin guerra: desde abril de 1931 hasta julio de 1936. La segunda comienza con el golpe de estado militar del 17 y 18 de julio, cuyo fracaso provocó la Guerra Civil. Siguen los meses revolucionarios, durante los cuales Quesada vivió una experiencia colectivizadora sorprendente y casi desconocida u olvidada. Fueron meses también de violencia y de milenio, que trajeron los sucesos que han quedado en la memoria colectiva: desde la destrucción (o desaparición) de la Virgen a los asesinatos de septiembre y diciembre. En 1937 “vuelve” el Gobierno, se recupera una cierta normalidad y la revolución se enfría bastante. En su lugar, toma el protagonismo la guerra con su movilización de reemplazos, sus muertos y heridos, sus desertores y sus héroes… Y el final de la Quesada republicana, que fue bastante dramático, con unos días en los que el pueblo quedó en tierra y manos de nadie, como si nadie quisiera saber de él. Pero las tropas franquistas llegaron finalmente y empezó una terrible y durísima posguerra: centenares de presos en cárceles, más de 20 quesadeños fusilados, otros muertos por enfermedad y miseria en los campos de concentración, en campos de trabajos forzados…

La antigua casa de la parroquia
(foto J.M.Carriazo)
Esta segunda parte, que además y por razones obvias es la más delicada, está aun en cocina. La primera ya la puedo dar por concluida. No se aún lo que haré con ella. Es demasiado grande para este blog, demasiado “política” para que un patrocinador privado la publique y demasiado viejo soy yo para hacerlo a mi costa e ir por ahí con el libro debajo del brazo, dando la vara y presionando a todo el que me encuentre como un maletilla que pide una oportunidad. Es posible que lo edite digitalmente para colgarlo en alguna empresa de impresión a demanda, o incluso que lo haga en formato “ebook”. No se, ya diré algo cuando lo tenga decidido. Este anuncio es para ir animando a la afición y que en vez de cinco lectores incluida la familia, lleguen a ser diez “u” doce.

La primera parte, “Quesada durante la Segunda República”, comienza algo antes del 14 de abril. Son los últimos años de la Monarquía, de la agonizante dictadura de Primo de Rivera y de la inoperante “dictablanda” del general Berenguer. Quesada es un pueblo pobre y aislado, una sociedad desigual e injusta dominada  por un pequeño grupo social que desde siempre ha controlado el pueblo, en la mejor tradición del caciquismo de la Restauración.

Es la Villavieja de Ciges Aparicio, inmutable y eterna, ajena a cualquier evolución y progreso. En esas está cuando el almirante Aznar intenta volver a la Constitución de 1876 y convoca elecciones municipales para el día 12 de abril de 1931. En Quesada no hay tradición política ni sindical. La inmensa mayoría de la población está excluida de la vida política. En Quesada las cosas están bien controladas este mes de abril y todo está en orden, de manera que son elegidos doce conservadores y cinco liberales. Republicanos ninguno porque no había candidatura. Han salido, como siempre, los de siempre.

Pero fuera de Quesada, en las ciudades y pueblos grandes, donde existía una mínima libertad de acción política, las candidaturas republicanas arrollan (En Linares fue espectacular, todos los concejales elegidos pertenecían a la candidatura republicano-socialista). El 14 de abril se proclamó la República y el ex rey Alfonso de Borbón salió por Cartagena. ¿Cuántos días tardó en llegar este terremoto político a Quesada?

Firmas en el libro de actas municipal, 1932. Encabeza 
el alcalde, Antonio Serrano Linares. 
A finales de mayo se repitieron las elecciones municipales y, esta vez sí, el mundo antiguo desapareció de golpe. El nuevo alcalde era un obrero agrícola afiliado a El Progreso, flamante sociedad obrera recién constituida. En la primavera de 1931 todo cambió. Ya no mandaban los de siempre y esa mayoría social que nunca había participado en política, se afilió masivamente a UGT y sobre todo a CNT. A su vez, ambas centrales sindicales se embarcan en un durísimo enfrentamiento. Se sucedieron las huelgas y los conflictos sociales, mítines y manifestaciones, se producen los primeros matrimonios civiles con hijos que no se bautizan, por primera vez el paro obrero fue una prioridad política y se aceleraron las obras públicas para dar jornales: carreteras de Cazorla y Huesa, de la Estación… El volcán que se ocultaba bajo la aparente calma de Villavieja entra en erupción. A menudo la Guardia Civil tiene que intervenir, hay muertos y heridos. Quesada será, durante el primer bienio republicano, un nombre familiar en la prensa de la época. En enero de 1932 el gobernador civil, Enrique Martín de Villodres, del Partido Republicano Radical Socialista, en una entrevista en el diario “El Sol”, señala a Quesada como uno de los tres pueblos conflictivos  de la provincia.

En pocos meses la vida quesadeña se acelera tanto que el panorama político de 1931 en nada se parece al de 1933 y este, en nada al de 1936. Desaparece el conservador Partido Radical Republicano, se crea Unión Republicana. UGT y CNT dominan la vida local en 1931 y 32 pero ganan los conservadores en 1933 y desde 1934 los sindicatos casi no existen. Se recuperan a principios de 1936 y el Frente Popular gana las elecciones de febrero. En seis años se sucedieron cuatro alcaldes. El conocido activista anarcosindicalista, Mauro Bajatierra, dio un mitin en Quesada. Los diputados socialistas por Jaén, Peris, Lozano y Piqueras no lo pudieron dar por el boicot de la CNT. El diputado Basilio Álvarez interpela al Gobierno en las Cortes sobre la situación en Jaén y hace especial referencia a Quesada.

No todo es política. De un jovenzuelo Zabaleta, que acaba de terminar Bellas Artes, escriben en una publicación comarcal: “tiene condiciones, pero, tímido y vacilante, no se lanza a conquistar los lauros que, sin duda, el arte lo reserva.” Es en estos años cuando se inaugura el servicio telefónico y el suministro de agua potable a domicilio. En 1934 se construyó la central eléctrica del Barranco de la Canal y en julio de 1936, pocos días antes de la rebelión militar, la Gaceta publicaba la probación de un proyecto para construir 12 escuelas y viviendas para maestros en Quesada. Fueron unos años trepidantes.

Anuncio publicado en "La Esfera" en mayo de 1936
















13 comentarios:

  1. Hola amigo Vicente.
    Seguro que va a interesar. Muchos paisanos estamos deseosos de saber, de informarnos y de empaparnos en la historia mas cruel de nuestra etapa moderna de nuestro pueblo; de nuestra España, llena de incógnitas y secretos aun a estas alturas, escondidos a propósito.
    Seguro que te buscaré mas de un lector.Esta documentación no se puede quedar en los archivos.
    Enhorabuena amigo. Ya hablaremos.
    Un abrazo.

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    1. Espero que pronto podamos hablar de esto y de más cosas. Seguro que tienes nuevas exposiciones en marcha.

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    2. Me encanta el poder saber la historia del pueblo de mis antepasados,de mis bisabuelos y abuelos ,tener conocimiento de cuales eran sus posesiones ,de como vivian y la situacion social en la que vivian.
      todos mis abuelos nacieron a principio del siglo pasado ,tengo algunas fotos de alguno pero poca cosa mas y lo que me han contado es algo sesgado ,como ke mejor no hablar de aquella epoca y estas investigaciones me encantan ,.
      Muchas gracias por el trabajo

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  2. Para cuando la siguiente entrega,y tienes informacion de un crimen que sucedio en esa epoca en la que mataron a un cacique?

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    1. Por desgracia hubo unas cuantas muertes. Sólo el 23 de septiembre de 1936 murieron 7 personas

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    2. Creo que también se ya a que muerte te refieres. Fue en marzo de 1935

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  3. por si aparece alguna nota de prensa donde hagan referencia al tema pues uno de los implicados fue mi abuelo materno ,y la historia me ha llegado un tanto distorsionada,muchas gracias

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    1. Quien fue tu abuelo? tienes el nombre completo y algún dato de él?

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    2. Hola ,si tengo nombre completo,pero la hitoria de mi buelo creo que empezo por mediados de los años 20,alla por el año 1925 o asi.y a mi otro abuelo en el ultimo momento un amigo suyo falangista le bajo del camion de los que ivan a fusilar los nombres me gustaria dartelos por privado.de hecho he encontrado un documento de mi abuelo el primero ke te cito que sale en el boe Núm. 235 22 agosto 1948

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    3. Mi abuelo materno se llamaba Lázaro y mi abuelo paterno Gregório

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    4. Si tu abuelo es el Lázaro que aparece en ese BOE, lo tengo en mi base de datos con una noticia de 1935, cuando tenía 28 años. Si es el que creo y no tengo ningún error en las notas, también creo que se quien fue su cuñado, casado con su hermana Concepción. Mi correo es vicenteortizgarcia@gmail.com

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  4. Magnífico trabajo. Espero que la versión completa pueda ver pronto la luz.

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